Habitaciones
38 habitaciones, individuales y dobles, con baño completo privado.
En 1499, Cisneros impulsó aquí su proyecto universitario.
El Premio Cervantes lo entrega S. M. el Rey,
todos los años, frente a la Residencia.
En la Plaza de San Diego, una enorme fachada te observa. Es del siglo XVI, del primer Renacimiento español: piedra tallada como un gran retablo, repleta de bajorrelieves donde ninguno —ninguno— carece de significado. Es como leer un libro escrito en piedra.
Y ahí, delante, entiendes la frase: 500 años de historia os contemplan.
Cruzas el umbral y ya estás dentro del Colegio Mayor de San Ildefonso, centro del proyecto universitario que Cisneros impulsó en 1499. En la Universidad de Alcalá estudiaron Lope de Vega, Quevedo, Calderón, Ignacio de Loyola y Jovellanos; Nebrija enseñó en ella. Su historia sigue viva en estos patios.
El Colegio Mayor de San Ildefonso abrió el 26 de julio de 1508 con siete colegiales llegados desde Salamanca. Lo que empezó como una apuesta descabellada en un pueblo de Castilla se convirtió en la Universitas Complutensis, modelo para universidades de toda Europa y origen de la actual Universidad de Alcalá.
La fachada plateresca la talló Rodrigo Gil de Hontañón entre 1537 y 1553, y hoy es una de las imágenes más reconocibles de Alcalá. En el interior: los patios de Santo Tomás de Villanueva, de los Filósofos y Trilingüe, y el Paraninfo, donde cada año se entrega el Premio Cervantes.
El conjunto está declarado Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO desde 1998. La Residencia se ubica en el Patio de los Filósofos, dentro del histórico edificio del Rectorado de la UAH — a pocos metros del Paraninfo y del centro histórico.
Todo lo que se necesita para trabajar bien y descansar mejor, dentro de un edificio del siglo XVI.
38 habitaciones, individuales y dobles, con baño completo privado.
Sala de uso común muy polivalente, con nevera, microondas y zona de sofás y televisión; también hace de comedor. Desayuno incluido.
La biblioteca universitaria (CRAI) de la Universidad de Alcalá está a pocos metros.
Acceso al Patio de los Filósofos y zonas comunes del Colegio.
Sí, incluido. Se entregan tickets para la cafetería del propio patio o la cafetería Metrópoli (esquina de la calle Libreros con la Plaza de Cervantes).
Entrada desde las 15:00, salida hasta las 11:00. Tras la salida puedes dejar el equipaje si lo necesitas.
Sí, una sala de uso común muy polivalente, con nevera y microondas, que también hace de comedor. El desayuno está incluido en el precio.
Sí, admitimos estancias largas y de curso académico completo, al mismo precio por noche.
Y entonces lo entiendes del todo: aquí no vienes de visita. Aquí te quedas.
Tu habitación está en el Patio de los Filósofos, dentro del mismo Colegio que levantó Cisneros — hoy Patrimonio de la Humanidad. Duermes donde otros escribieron la historia. Y cada mañana, al abrir la puerta, esos muros de cinco siglos vuelven a contemplarte.